29 preguntas que te pueden hacer en una entrevista de trabajo (y cómo contestar)

Has dado que una oferta de empleo en la que encajas o realizado una autocandidatura, a la empresa le ha llamado la atención tu perfil y ahora quiere saber si eres la persona que están buscando o si podrías encajar en su equipo. ¿Cómo lo sabrá? Con una entrevista. Y como es la parte más crítica del proceso, vamos a contarte qué preguntas te pueden hacer en una entrevista de trabajo.

Te invitamos también a que conozcas los tipos de entrevista, cómo deberías presentarte, qué tener en cuenta y otros consejos para terminarla con éxito, leyendo nuestro post.

Preguntas introductorias

Preguntas introductorias

Tienen por objeto darte la bienvenida y conseguir que te sueltes un poco, que dejes en la puerta esos nervios que podrían traicionarte. No son las que debes temer, pero tenlas en cuenta para que tampoco te jueguen una mala pasada.

  • ¿Qué tal?

La fórmula puede presentarse de otros modos, desde “Vaya día, ¿no?” hasta “¿Has llegado bien?”. Son las típicas preguntas de cortesía y debes contestarlas como tal, sin alargarte. “Muy bien gracias, ¿y usted/es?”, “Sí, he llegado sin problemas” o “Bueno, he tenido algunos problemas, pero ya estoy aquí. Pido disculpas por el retraso”. Lo ideal es que no llegues tarde, claro, pero nunca se sabe.

  • ¿Cómo prefiere que le llamen?

No te harán esta pregunta si te llamas Yerai, pero si te llamas Francisco o Josefina puede que sí. Dile cómo te llaman y cómo te gustan que lo hagan, pues tu nombre es una de las cosas que más te identifican y querrás que lo hagan bien desde el principio.

Preguntas sobre la empresa

Siguen siendo preguntas de transición si tenemos en cuenta lo que está por venir, pero ya nos estamos metiendo en harina. Cada respuesta cuenta, y estas pueden resultar muy reveladoras.

  • ¿Sabes a qué nos dedicamos y por qué hemos llamado?

No es tan fácil como decir “Al envasado de productos”, si se trata de una fábrica que se dedica a ello. Lo ideal es que hayas repasado con cierta profundidad a qué se dedica a la compañía y cuáles son sus departamentos para poder dar una respuesta más contundente.

“Sé que esta es una empresa dedicada a la seguridad alimentaria y el diseño de envases y etiquetas. Trabajan con la industria alimentaria y ayudan a la conversación y buena presentación de una gama amplia de productos. Considerando que soy diseñador gráfico y que es en eso en lo que me gustaría trabajar, creo que estoy aquí por eso”.

¿Ves la diferencia? En un momento has dejado claro que te has interesado por la empresa y qué esperas de ella.

  • ¿Conoces alguien que trabaje aquí?

Es una pregunta típica en empresas medianas ubicadas en alguna localidad. Si hay alguien dentro que te conoce y puede hablar bien de ti, menciónalo/a. Si solo lo conoces de vista, quizás no sea recomendable que lo hagas.

Preguntas sobre tu currículum

La entrevista comenzó en el momento que entraste por la puerta y pudieron verte, pero aquí estamos alcanzando el punto álgido. Para entonces, ya habrás tenido que repasar tu currículum y saber qué querrías destacar, así que tranquilidad. Te irá bien.

  • ¿Tiene experiencia en el sector?

Una pregunta propia de entrevista de trabajo que puede ser formulada de otras formas, como “Vemos que tiene mucha experiencia en el sector” o “Ya hemos visto que no tiene demasiado experiencia en el sector”. Menciona lo que esté directamente relacionado, los últimos trabajos si es mucho y los cursos o prácticas si es poco.

  • ¿Hablas inglés?

Si respondes con una sonrisa y un “Of course!” verán que eres una persona lanzada e intuirán que has sido honesta. Si no, siempre puedes mencionar los títulos oficiales, los cursos, las experiencias en el extranjero. Prepárate también por si te cae alguna pregunta en el idioma, sea el inglés u otro.

  • ¿Qué pasó para que no siguiera en su trabajo anterior?

La persona que entrevista quiere saber si te despidieron o si la compañía no cumplía con tus expectativas, y por extensión conocer cuáles son. Contesta con sinceridad pero sé escueto/a, no aproveches para criticar a tu exjefe a tus excompañeros.

Si las mentiras, la impuntualidad, la falta de eficacia y la violación de alguna regla o política están detrás, no entres en detalles si no te lo piden, solo explica que eres consciente del error que cometiste, has podido aprender de ello y sabes que no volverá a pasar. Si te fuiste por malas condiciones, mal ambiente u otros, explica que querías explorar nuevas posibilidades. Sé más específico/a si te lo piden, pero mientras tanto puedes optar por las respuestas abiertas.

  • ¿Qué éxitos y decepciones profesionales destacaría?

Lo ideal es no centrar la respuesta en ti, sino en tu trabajo dentro de otra empresa. Habla de cómo disteis algún producto o servicio del que sientas especial orgullo, o de algún reconocimiento que hayas conseguido junto a otras personas.

En cuanto a decepciones, dado que no se trata de enfocarlo en ti, no hables de aquella vez que no conseguiste un aumento de sueldo o unas vacaciones, pero tampoco le eches la culpa a nadie. Piensa en algo que se pudiera atribuir a todo un equipo (a ser posible no demasiado malo), asumiendo tu cuota de responsabilidad.

Preguntas sobre tus expectativas

Tratar de conocerte a ti también implica conocer tus expectativas, así que algunos de tus deseos ya los habrán aventurado en cuestiones anteriores. Pero hay otras más específicas que son preguntas habituales en una entrevista de trabajo.

  • ¿Cómo era trabajar en su anterior empresa?

Te lo preguntarán si ves que has estado muchos años en la misma. Lo mejor es que destaques aspectos positivos como el buen ambiente de trabajo o la estabilidad, no menciones por el momento sueldos, horarios y otras condiciones.

  • ¿Por qué quiere dejar su anterior empleo?

Podemos considerarla una pregunta trampa, sobre todo si dejaste el trabajo por malas condiciones. ¿Y si creen que tienes unas expectativas demasiado altas que ellos no pueden satisfacer?

Evita hablar mal de la empresa anterior porque no trasladará la imagen de la persona leal que ellos están buscando. Puedes decir que querías explorar nuevos horizontes, saber cómo se trabaja en otros sitios y plantearte nuevos retos. Salir de la zona de confort.

  • Vemos un vacío en su currículum, ¿qué hacía en esas fechas?

Lo mejor que puedes contestar es que tratabas de seguir formándote para mejorar tu empleabilidad y poder aportar. Si no es el caso, di que te costó encontrar un puesto adecuado en una época en la que el mercado laboral estaba complicado. En caso de que fueran otras situaciones, menciónalas tratando de no culparte y explicando lo que has aprendido de aquella etapa.

  • ¿Por qué ha cambiado tanto de puestos y empresas?

Si se trataba de contratos temporales no tienes más que mencionarlo, pero si la cuestión era que no te encontrabas a gusto en ningún sitio no lo digas así. En una línea similar a la que te comentábamos más arriba, explica que tenías inquietudes y te gustaban los nuevos retos, pero que ahora tus circunstancias son otras y prefieres la estabilidad.

  • ¿Dónde te ves dentro de cinco años?

Te sentirás tentado/a a decir cosas del estilo “Siendo tu jefe”, pero no lo hagas aunque creas que valorarán la ambición. Ni siquiera deberías mencionar nombres, solo decir que te gustaría seguir en el sector porque te gusta lo que haces, con un buen ambiente de trabajo y asumiendo nuevos retos.

Limítate a lo profesional y no reveles detalles sobre tus planes personales.

Preguntas sobre tu personalidad y cómo encajarías

Probablemente estás sean las preguntas que más cuesta responder con honestidad, por la sencilla razón de que puede que tú no te veas como te ven los demás. La clave está en el equilibrio: ni excesiva modestia ni arrogancia o petulancia.

  • Cuéntame algo sobre ti

Céntrate en el sector, por qué te formaste dentro de él y por qué te gusta, y da pinceladas sobre habilidades que crees que casan bien con ello. Por ejemplo, puedes decir que te dedicas al diseño gráfico porque te encanta el mundo de la imagen y la comunicación, lo que te llevó a estudiar un grado y a intentar buscar trabajo en el sector. Di que te gusta el trabajo creativo e inspirarte con cosas nuevas cada día, pero siempre contesta con sinceridad.

  • ¿Cómo te describes?

Traslada tus rasgos positivos, aquellos por lo que siempre te adulan (repetimos, ¡sin caer en la presunción!). Si no sabes muy bien cómo responder a esta pregunta, pide ayuda con anterioridad a tus amigos y familiares.

En nuestro post sobre entrevistas tienes algunas ideas para contestar a otra pregunta clásica sobre tu personalidad, la de las tres virtudes y tres defectos.

  • ¿Considera que le cuesta delegar?

Ni buscan a alguien que se despreocupe al trabajo en equipo ni a alguien que desconfíe tanto que crea que lo hace mejor en solitario. Si estás en el primer grupo, di que sí y que valoras que haya personas con iniciativa a tu alrededor. Si estás en el segundo, di que eres perfeccionista pero reconoces la riqueza de puntos de vista y procedimientos que se pueden generar del trabajo en equipo. Y añade que podrías trabajar solo/a también sin problemas.

  • ¿Ha tenido personas a su cargo?

Si es el caso, explica que intentaste ser un buen líder y casar bien todas las competencias de tu equipo, identificando las fortalezas y debilidades en cada miembro y en las relaciones entre estos. Añade que dejabas claro el objetivo y que te involucrabas mucho para mantener la motivación, reconociendo siempre los logros y explicando cómo se podían hacer las cosas de otro modo cuando había errores.

  • ¿Se siente capaz de tomar decisiones sin un protocolo de actuación?

Lo ideal es que menciones alguna situación en la que debiste hacerlo y que terminó bien. Explica que la clave está en analizar la situación lo más fríamente posible, identificar de dónde viene el problema y plantear soluciones y un plan para aplicar la más conveniente.

  • ¿Cómo cree que debe ser un jefe?

Quieren aventurar como es tu relación con quienes ostentan un cargo y responsabilidad, y por tanto supervisará tu trabajo. No hace falta que te extiendas mucho, simplemente decir que esperas que exista un trato mutuo basado en la educación y el respeto y una comunicación fluida.

Preguntas sobre posibles dificultades

Dependiendo del sector en que trabajes, del departamento y del puesto, puede haber dificultades como la presión por conseguir objetivos o el estrés por ajustarse a plazos. Si es así, la empresa querrá aventurar cómo te vas a desenvolver, luego estas también son preguntas habituales en una entrevista de trabajo.

  • ¿Cómo cree que soporta la presión?

De nuevo, es conveniente que menciones alguna situación en la que la hayas sufrido, como un trabajo anterior, y apuntes brevemente cómo lidiabas con ella: organizándote bien, pidiendo ayuda si la necesitabas, manteniendo una comunicación fluida con el resto del equipo o con el jefe, etc.

  • ¿Considera que puede ajustarse bien a los plazos?

Si vas a tenerlos, la empresa querrá escuchar que sí, que puedes. Explica que te motiva trabajar en un ambiente dinámico y que plantee retos, que consideras que tienes preparación suficiente y estás en disposición de aprender cuanto puedas.

  • ¿A qué problema/s te has enfrentado y cómo lo solucionaste?

Piensa en alguna situación complicada por la que hayas tenido que pasar antes y cómo la resolviste con éxito. Recuerda el patrón: análisis, identificación del problema, planteamiento de soluciones y plan para aplicarlas.

Preguntas sobre tus circunstancias personales

Es obvio que tu personalidad y tu preparación van a influir en el trabajo, pero también lo harán tus circunstancias personales. Así pues, en la entrevista pueden hacerte estas preguntas.

  • ¿Cuáles son tus aficiones?

Leer, ver series y viajar es lo que le gusta a todo el mundo, señalan a una persona muy estándar. Si es posible, sé más concreto, por ejemplo, “me gusta leer cómics de superhéroes”, “ver series pero especialmente las de fantasía medieval”, etc. En todo caso, no te preocupes por no parecer original: todos somos convencionales.

  • ¿Está casado/a y tiene hijos/as?

Es una pregunta muy personal y no debería producirse porque abre la puerta a discriminar por cualquier cuestión. Si sientes que no debes contestar, dilo. Si no es así o no eres capaz de decirlo, no hay más que decir la verdad.

  • ¿Tienes intención de quedarte embarazada?

Sucede lo mismo que con lo anterior. Dada la discriminación que sufren las mujeres en todo el mundo, decir que la pregunta no procede es practicar la sororidad. Si quieres contestar y sí tienes intención de quedarte embarazada, miente y di que no entra en tus planes. La mentira está justificada aquí, porque una empresa que hace esta pregunta no merece otra cosa.

Preguntas que pueden entrañar dificultad

Sí, son las preguntas trampa y también son un clásico. Podríamos incluir aquí todas las que tengan que ver con los aspectos técnicos de tu puesto, pero nos tenemos que limitar a las generales.

  • ¿Por qué quiere trabajar con nosotros?

Explica que es una manera de trabajar en un sector que te gusta y en el que crees que podrías aportar. La empresa querrá saber también qué sabes de ellos y qué imagen proyectan, así que menciona algunos de sus valores y di que te identificas con ellos. Pero no hace faltar ser excesivamente adulador.

  • ¿Cuál cree que sería su salario ideal?

Aquí es mejor que vayas al grano desde el principio, porque también es bueno para ti: debes ser claro/a. Depende mucho de tu experiencia, pero puedes tomar como referencia el convenio de tu sector o el de la empresa, si lo tiene. Se trataría de decir algo como “El convenio fija un salario de 1200 euros mensuales por una jornada completa, 40 horas semanales. Creo que es un cantidad razonable, pero estaría abierto/a a otras propuestas”.

Si crees que ese estándar se queda corto, explica que tienes mucha experiencia y formación y crees que deberías cobrar más.

  • ¿Qué no soporta de un compañero?

Si vas a trabajar con un equipo, la empresa querrá saber cómo vas a contribuir al ambiente. Tampoco aproveches la ocasión para rajar, menos aún de compañeros/as anteriores, limítate a tres o cuatro atributos que no te gusten y sepas que a ellos tampoco: la desgana, la queja constante, las faltas de respeto, etc.

  • ¿Cómo le describirías el color amarillo a una persona ciega?

Según Infojobs, esta pregunta la hizo la aerolínea Spirit Airlines, y más allá de darte una respuesta a algo que tiene pocas posibilidades de caer, queremos decirte que las preguntas de este tipo también pueden aparecer. Piensa la respuesta unos segundos y contesta algo, argumentándolo bien, pero no digas que no lo sabes.

“Es un color claro que inspira calidez, luminoso y alegre. Es el color del sol y de muchas flores”, esta sería una respuesta, pero lo importante no es saber con antelación qué responder a estas preguntas aparentemente tan aleatorias.

¿Y tú? ¿Qué preguntas puedes hacer?

No solo puede hacer preguntas la persona que te está entrevistando, también puedes hacerlas tú en el momento oportuno, cuando te pregunten si tienes alguna cuestión. De hecho, se valorará bien que lo hagas, señal de que tienes interés.

Lo más sensato es que preguntes por las posibilidades de formación, por lo que vas a aprender y si la empresa contempla cursos específicos para recién llegados o realiza programas anuales. También puedes interesarte por el perfil de persona que están buscando y por el proceso de selección.

Si te interesa mucho la cuestión del salario, pregunta por él, pero suaviza la pregunta. Por ejemplo: “No quiero dar una imagen equivocada, pero por mis circunstancias actuales necesitaría conocer a cuánto ascendería mi salario para poder planificar, ¿me lo podría decir, por favor?”.

Te recomendamos este vídeo que te explica de forma comunicativa algunas preguntas y respuestas en una entrevista de trabajo.

Estas son algunas de las preguntas de entrevista más frecuentes y, aunque hay muchas más, creemos que con esto tienes herramientas suficientes para enfrentarte a una. Ante todo, sentido común.